Túnez

Población: 10 000 000

Capital: Túnez

Convenios fundamentales de la OIT ratificados: 29 - 87 - 98 - 100 - 105 - 111 - 138 - 182

Miembros del sindicato de periodistas siguen siendo víctimas de medidas de acoso, incluyendo arrestos y despidos, mientras que los docentes se han visto intimidados tras haber organizado una huelga para exigir el respeto de sus derechos sindicales.

Derechos sindicales según la ley

El Código Laboral permite a los trabajadores formar sindicatos y afiliarse a ellos. Contrariamente a las asociaciones, la formación de sindicatos no necesita contar con una autorización previa. Un sindicato sólo puede ser disuelto por orden judicial.

Derecho de huelga: Está reconocido el derecho de huelga. Un decreto que supuestamente debía establecer la lista de los servicios esenciales, definidos en el Código Laboral como servicios "donde una interrupción del trabajo pondría en peligro la vida, la seguridad o la salud de la totalidad o parte de la población" está aún pendiente de ser elaborado. Si bien esta disposición queda por tanto sujeta a una interpretación abusiva, la central sindical Union générale tunisienne du Travail (UGTT) afirma que el derecho de huelga se respeta en general en las empresas y los servicios públicos, donde la determinación de los "servicios mínimos" que deben garantizarse en caso de huelga es objeto de negociación entre sindicatos y empleadores.

Los sindicatos, y en particular los que representan a los trabajadores/as del Estado, tienen derecho a hacer huelga siempre que presenten un preaviso de 10 días a la UGTT, que deberá conceder su autorización. En 2005, la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones de la OIT (CEACR) recordó una vez más que someter el ejercicio del derecho de huelga a la aprobación de la confederación central de los trabajadores limita los derechos de los sindicatos de base a organizar sus actividades y a defender con plena libertad los intereses de sus miembros. El gobierno nunca ha respondido a estas críticas de manera satisfactoria. Por último, la Comisión consideró que la naturaleza de la pena aplicable a toda persona que participe en una huelga ilegal, no corresponde a la gravedad de la infracción. Según el Código Laboral, estas sanciones pueden incluir una pena de encarcelamiento de tres a ocho meses.

Negociación colectiva: La ley reconoce la negociación colectiva. Los salarios y las condiciones de trabajo se establecen en negociaciones trienales entre los sindicatos y los empleadores, después de precisar las líneas generales en consultas tripartitas.

Protección a los representantes sindicales: La ley prohíbe la discriminación antisindical. En noviembre de 2006, el Presidente Ben Ali anunció que el gobierno tenía previsto ratificar el Convenio 135 de la OIT sobre la protección de los representantes de los trabajadores. La UGTT informó que el gobierno se había negado a discutir con los interlocutores sociales los posibles cambios a la legislación nacional para que estuviese conforme con el Convenio.

Derechos sindicales en la práctica

Actitud antisindical en el sector privado: La UGTT ha expresado su preocupación sobre la actitud antisindical de ciertos empleadores del sector privado, particularmente el despido injustificado de sindicalistas y el acoso de que son víctimas, así como la contratación de trabajadores/as temporales a fin de evitar la sindicalización. En algunas industrias, como el textil, la construcción y la hostelería, la mayor parte de la mano de obra es temporal y proviene de oficinas privadas de subcontratación. Estos trabajadores/as temporales se ven generalmente privados de sus derechos fundamentales, particularmente los derechos sindicales, el derecho a la protección social y la estabilidad en el empleo, así como el derecho al respeto de los plazos en que debe pagarse el salario.

Docentes: En el sector público, los docentes se han quejado también de que el Ministerio de Educación muestra una actitud antisindical. Una de las principales reivindicaciones de las dos huelgas de docentes organizadas en 2006 era el respeto de sus derechos sindicales.

Derecho de huelga: La UGTT constata que los procedimientos para hacer huelga son los mismos en los servicios públicos esenciales, las empresas públicas y el sector privado. Estos últimos años, se han organizado también huelgas en servicios tales como la educación, la sanidad, el sector bancario, correos y la agricultura, así como en varias empresas y oficinas públicas.

Violaciones en 2006

Contexto general: En septiembre, representantes de 20 países no pudieron participar en una importante conferencia sobre Empleo y Derecho del Trabajo en el Área Euro-Mediterránea, al ser anulada apenas dos días antes de su inicio previsto, al parecer a causa de la intervención del gobierno.

Prosigue el hostigamiento al sindicato de periodistas: Durante el año 2006 ha proseguido el hostigamiento de que han venido siendo víctimas los dirigentes y miembros del sindicato de periodistas, Syndicat des journalistes Tunisians (SJT) desde su establecimiento en mayo de 2004. Lotfi Hajji, Secretario General del SJT fue detenido e interrogado por la policía en mayo de 2006, que lo acusaba de haber mantenido una reunión secreta en su domicilio. En junio de 2006 sería nuevamente arrestado, sin orden judicial, y trasladado a Bizerte, a 60km de Túnez, donde permaneció detenido durante cuatro horas. En febrero se llevaron documentos de la oficina de Slim Boukhedir, periodista cultural y miembro del SJT. Poco antes le advirtieron que debía abandonar el SJT, fue detenido en varias ocasiones por la policía, y había recibido numerosas llamadas telefónicas amenazándole. En abril fue despedido del periódico El Sherouk donde trabajaba.

Docentes en huelga intimidados: Cuando los profesores de secundaria se declararon en huelga en mayo de 2006, fueron víctimas de actos de intimidación por parte de las autoridades, particularmente en Kasserine. Se quejaron también de que el Ministerio había hecho "escalar" las tensiones, al prohibir las reuniones sindicales y la colocación de carteles en las escuelas. Los maestros de escuelas primarias, que también se declararon en huelga una semana antes, se quejaron igualmente de que sus derechos sindicales habían sido ignorados.

Violencia policial en torno al Congreso de la UGTT: Miembros de la prensa nacional e internacional y diversos observadores dieron cuenta de la violencia policial desplegada durante el primer día del 21º Congreso de la UGTT, celebrado del 14 al 16 de diciembre en Monastir. Fuertes contingentes de agentes uniformados y vestidos de civil se desplegaron para evitar que los activistas no acreditados entrasen en la sala de Congresos, como ocurriera durante el congreso anterior, cinco años antes.

Las protestas de los sindicalistas no acreditados se iniciaron en torno a las 9:00 am, siendo reprimidas por las fuerzas policiales que intervinieron brutalmente para dispersar la concentración en las inmediaciones del hotel Saqanes-Almuradi donde se celebraba el Congreso. Al-Habib Basbas, antiguo líder del sindicato de trabajadores bancarios y otro activista del mismo sector, Shakib Dahdouh, fueron al parecer brutalmente golpeados. Esto provocó una reacción solidaria por parte de algunos delegados dentro de la sala del Congreso, y 100 de ellos salieron para expresar su apoyo a los que no habían podido entrar. Por la tarde, policías vestidos de civil y agentes del gobierno arremetieron contra los manifestantes y al parecer sabotearon algunos de sus vehículos.

Varios sindicalistas resultaron heridos a causa de la intervención policial, incluyendo a Khamis Saqrah, miembro del Comité Ejecutivo de un sindicato sectorial, que tuvo que ser transferido a un hospital en Sousse; Hammadi Bin Mim, dirigente del sindicato de educación secundaria; Abdullah Qarram, antiguo líder del sindicato de finanzas; Mohamed Bin Ammar, activista sindical que resultó herido en la oreja derecha durante el ataque; así como un activista de un sindicato agrícola, Al-Akhdar Amarah. Cuando los manifestantes volvieron a los hoteles en los que estaban inscritos, se encontraron con que habían sacado su equipaje a la puerta de sus habitaciones y se les ordenó que abandonasen el lugar. Entre tanto, la policía bloqueó las carreteras de acceso a Monastir para impedir a los sindicalistas provenientes de otras áreas llegar al lugar de celebración del Congreso. Una de esas personas fue Na'eema Musallam, candidata al Comité Ejecutivo que no contaba con acreditación. Cuando se quejó de que la policía le impidió entrar en la ciudad, al parecer le respondieron que "podía haber seguido el desarrollo del Congreso desde su casa".