Paraguay

Población: 6 200 000

Capital: Asunción

Convenios fundamentales de la OIT ratificados: 29 - 87 - 98 - 100 - 105 - 111 - 138 - 182

Los sindicatos protestaron durante el año contra muchos casos de violaciones del convenio colectivo por los empleadores y sus esfuerzos para impedir la sindicalización. Se dieron instancias de hostigamiento de sindicalistas y dirigentes sindicales en el sector privado. Siguen pendientes en los tribunales varios casos de dirigentes sindicales despedidos hace hasta 9 años. A menudo los empleadores no acatan los pronunciamientos de los tribunales de reintegrar a los trabajadores/as.

Derechos sindicales según la ley

Numerosas restricciones: La Constitución permite tanto a los trabajadores del sector privado como público constituir sindicatos y afiliarse a ellos. El artículo 289 del Código del Trabajo dispone que "Los trabajadores no podrán hacerlo con menos de veinte miembros cuando se trate de sindicatos de empresas y con menos de treinta cuando sea gremial". Los trabajadores/as no pueden ser miembros de más de un sindicato. Los candidatos para los cargos sindicales deben trabajar en la empresa y ser miembros activos del sindicato. Todos los sindicatos deben estar registrados ante el Ministerio de Justicia y de Trabajo y los procedimientos son engorrosos. Los empleadores pueden interponer un mandato judicial oponiéndose al registro de un sindicato.

Los sindicatos deben cumplir con todos los requisitos de consulta o informes de las autoridades laborales.

La ley permite la negociación colectiva y prohíbe la discriminación antisindical, existiendo pocas sanciones verdaderas para disuadir la discriminación y los tribunales laborales no están obligados a reintegrar a los sindicalistas despedidos injustificadamente. Los convenios colectivos deben ser presentados al arbitraje obligatorio.

La Constitución prevé el derecho de huelga pero las huelgas sólo pueden convocarse con el único propósito de una protección directa y exclusiva de los intereses laborales de los trabajadores/as. En caso de huelga, debe asegurarse un servicio mínimo en los servicios públicos esenciales. El art. 353 del Código del Trabajo establece tal cantidad de condiciones que es muy difícil cumplirlas, y los empleadores utilizan estos requisitos para declarar las huelgas ilegales y despedir a los huelguistas.

No hay progresos con respecto a la reforma de la legislación: El gobierno no ha tomado aún medidas para aplicar las recomendaciones de la OIT a fin de enmendar las disposiciones legales que no están en sintonía con los convenios de libertad sindical y de negociación colectiva.

Derechos sindicales en la práctica

Hostigamiento: Los empleadores del sector privado ignoran las leyes antidiscriminatorias y hostigan y despiden a los sindicalistas. Los tribunales laborales tardan mucho en responder a las quejas y los sindicalistas despedidos muchas veces deben esperar hasta ocho años para que se resuelvan sus casos. Incluso cuando se ordena la reintegración de trabajadores/as, los empleadores a menudo ignoran impunemente los fallos judiciales. Otra práctica creciente por parte de los empleadores consiste en despedir al trabajador/a antes de que haya estado empleado durante suficiente tiempo como para quedar protegido por la ley.

Los sindicatos han indicado que en algunos casos la dirección ha creado sus propios sindicatos "paralelos" para competir con los sindicatos auténticos.

Derecho de huelga: Si bien la ley contempla el derecho a la huelga, prohíbe el arbitraje obligatorio y las represalias contra los huelguistas y los dirigentes sindicales que realizan su trabajo sindical, los empleadores a menudo toman represalias. Los tribunales deben hacer respetar las decisiones de arbitraje voluntario pero este mecanismo no se emplea casi nunca. Altos funcionarios del Ministerio de Justicia y del Trabajo pueden mediar en los conflictos.

La mayoría queda excluida del derecho de sindicalización: La economía informal y el subempleo ocupan gran parte de la fuerza laboral. Dadas las limitaciones legales a los derechos sindicales, más de la mitad de la población trabajadora no tiene la posibilidad de sindicalizarse y como consecuencia tampoco puede enfrentarse a las violaciones de sus derechos por parte de los empleadores en todos estos campos. El gobierno afirma que en la práctica no se aplica la norma de contar con un mínimo de 30 miembros para poder establecer un sindicato.

Violaciones en 2006

Contexto general: En un marco calificado de histórico, cinco centrales sindicales acordaron unirse en torno a una central única de trabajadores para luchar contra la política del gobierno. El gobernante Partido Colorado ganó las elecciones municipales el 19 de noviembre y el Presidente Nicanor Duarte ha comenzado una campaña para enmendar la Constitución a fin de poder presentarse como candidato en las elecciones de 2008.

Despido arbitrario: El 25 de agosto, Shirley Marisol Rojas, síndica del Sindicato de Empleados de Interbanco, S.A. y miembro del Comité Ejecutivo, fue despedida a fin de impedir que llegara a los 10 años de servicio, momento en el cual según la ley paraguaya un(a) trabajador(a) obtiene la estabilidad laboral y no puede ser despedido si no es por una causa justificada con pruebas contundentes. Marisol Rojas, que estaba embarazada de ocho semanas, se enteró de que había sido desvinculada de la empresa cuando fue al servicio de urgencias por una pérdida de sangre.

Despedidos por formar un sindicato en Astilleros Chaco …: Varios empleados y dirigentes sindicales del Sindicato de Trabajadores de Astilleros Chaco fueron despedidos sin causa justificada. Los trabajadores se encontraban en huelga luego de la trágica muerte de Francisco Acuña como consecuencia de la falta de seguridad en la empresa. En el accidente resultó gravemente herido Mariano Servín, quien hasta la fecha no se ha recuperado por completo. El conflicto se inició cuando el sindicato reclamó a la empresa el cumplimiento de las leyes laborales, así como el cese de las persecuciones a los obreros con estabilidad gremial.

…y en la Caja de Jubilados : Cuatro sindicalistas de la Unión Nacional de Trabajadores del Estado (UNTE) fueron despedidos de la Caja de Jubilados del Personal Municipal. La destitución de los funcionarios se debió a que formaron un sindicato y denunciaron supuestas irregularidades cometidas por la actual administración de la Caja. La persecución de los sindicalistas viene suscitándose desde hace tiempo y había sido denunciada ya ante la Organización Internacional del Trabajo.

Incumplimiento del convenio colectivo: Los dirigentes y afiliados del Sindicato de Empleados y Obreros del Instituto de Previsión Social (SEODIPS) siguen sufriendo la presión del Estado. El conflicto data del 2005 cuando los trabajadores/as del IPS iniciaron una huelga en protesta por el incumplimiento del contrato colectivo. Más de 3.000 trabajadores/as participaron en la acción a pesar de la intimidación por parte de agentes de cuerpos de seguridad del Estado. La huelga de los funcionarios del IPS fue declarada ilegal por el juez Julio César Centeno, a causa de la presión del Poder Ejecutivo, alegando el magistrado que la violación del contrato de trabajo no era causa para hacer huelga. La decisión del juez de primera instancia fue revocada por el Tribunal de Apelación en lo Laboral. En el momento de escribir este informe, el caso estaba siendo considerado por la Corte Suprema de Justicia.

Represión policial: Las relaciones entre la dirigencia sindical del gremio de la salud con la Ministra de Salud, Teresa León, se han seguido complicando. El 12 de enero, hubo un violento enfrentamiento en el interior del Ministerio de Salud entre los trabajadores/as de la salud y la policía tras los sorpresivos despidos de 16 funcionarios y la decisión de la Ministra, de que los funcionarios del hospital Santaní no volverían a ser contratados. Se adujo como pretexto para esta decisión que no habían superado las pruebas, pese a que casi todos tenían cinco años de antigüedad. Esto provocó un gran malestar que desembocó en una batalla campal en las escaleras del Ministerio. La represión policial dejó varios heridos y no tuvo compasión ni de las mujeres, entre las que se encontraban varias embarazadas.