Honduras

Población: 7 635 875

Capital: Tegucigalpa

Convenios fundamentales de la OIT ratificados: 29 - 87 - 98 - 100 - 105 - 111 - 138 - 182

Varias empresas despidieron a toda la junta directiva del sindicato de sus empleadores, en una clara estrategia de aniquilamiento de la organización sindical. Sigue siendo casi imposible crear y consolidar sindicatos en las zonas francas. Continúan denuncias por persecución sindical en las transnacionales bananeras. Tres sindicalistas bancarios fueron detenidos.

Derechos sindicales según la ley

Libertad sindical: Si bien la ley reconoce el derecho a formar sindicatos y a afiliarse, impone al mismo tiempo restricciones al respecto. Para constituir un sindicato se requiere por lo menos 30 trabajadores/as, lo cual impide la constitución de sindicatos en pequeñas empresas. Además, el Ministerio de Trabajo puede disolver el sindicato si el número de personas afiliadas se reduce en cualquier momento a menos de 30.

El 90% de los trabajadores/as afiliados debe ser de nacionalidad hondureña y no puede haber más de una organización sindical en la misma empresa o institución. Los dirigentes sindicales deben ser de nacionalidad hondureña y han de estar empleados en la actividad representada por el sindicato. Los trabajadores/as de las explotaciones agrícolas o ganaderas que no empleen de forma permanente a más de diez trabajadores/as quedan excluidos del ámbito de la aplicación del Código de Trabajo. La Ley orgánica de la policía prohíbe la sindicalización de los guardias de seguridad.

Fuero Sindical: Se protege a los trabajadores/as que pretendan constituir un sindicato y a la dirigencia sindical. Sin embargo, esta medida se refiere a la Directiva Central y no cubre a las seccionales y subseccionales. Además, en caso de despido de un dirigente/a sindical no se establece en la Ley ningún procedimiento legal para su revisión, sino que debe acudirse al proceso ordinario como un despido corriente, lo cual afecta el reintegro inmediato y por tanto el ejercicio del derecho sindical

Derecho de huelga: También se reconoce, aunque con limitaciones, el derecho de huelga. Las federaciones y confederaciones no pueden convocar una huelga. Para convocar una huelga se requieren dos tercios de la mayoría de los votos de la membresía total del sindicato. Los empleados de empresas estatales deben notificar con seis meses de antelación o contar con la aprobación del gobierno antes de lanzar la huelga. El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social está capacitado para poner fin a las disputas en los sectores de producción, refinería, transporte y distribución de petróleo, pero no tienen poder coercitivo para obligar a los empresarios a respetar la Ley. Los conflictos colectivos en servicios públicos que no son esenciales deben someterse a arbitraje obligatorio y no tienen la posibilidad de declarar una huelga durante la vigencia del fallo arbitral (dos años). Se prohíbe la huelga de solidaridad intersindical para los empleados públicos.

Proyecto de Ley peligroso: El presidente de Honduras, envió este año al Congreso Nacional una iniciativa de ley de reforma a varios artículos del código Procesal Penal para endurecer las penas en contra de acciones de calle como los bloqueos de carreteras, puentes, calles. Esta medida, es una forma de neutralizar y legalizar la represión de las acciones propias de los sindicatos.

Negociación colectiva: El derecho de negociación colectiva está protegido por la ley, y cualquier represalia por actividades sindicales de parte del empleador está prohibida. Pero existen limitaciones de este derecho. Los empleados/as públicos, aunque tienen derecho a sindicalizarse, tienen prohibido celebrar convenciones colectivas de trabajo. Asimismo, el Código de Trabajo restringe los temas que pueden incluirse en una negociación y faculta al Ministerio de Trabajo para homologar los contenidos de un convenio colectivo. Ambos elementos restringen la autonomía colectiva de las organizaciones sindicales.

Derechos sindicales en la práctica

Falta de protección: En la práctica, los trabajadores/as no cuentan con una ley que los proteja adecuadamente frente a actos de discriminación antisindical. Los trabajadores/as son hostigados e incluso despedidos por sus actividades sindicales. En las zonas francas los trabajadores/as son explotados y se ha informado de que aquéllos que intentan formar un sindicato son despedidos e inscritos en listas negras, además de ser perseguidos, aislados de sus compañeros y acosados psicológicamente, en algunos casos hasta físicamente.

Estrategias antisindicales de las Empresas: A pesar del reconocimiento legal del Fuero Sindical, la principal estrategia que siguen usando las empresas para desmantelar la organización sindical es el despido masivo de su Junta Directiva, muchas veces en el mismo momento de constitución del Sindicato para impedir su consolidación y crecimiento. Como el procedimiento para el reintegro es tan lento, al final estas personas ya han tenido que buscar empleos en otras empresas para su subsistencia económica y en la práctica, aún cuando se ordene el reintegro, ya las condiciones que hicieron posible la constitución del sindicato no existen en la empresa, ha cambiado el personal, y por lo tanto el proceso organizativo tendría que empezar prácticamente de cero.

Las empresas también recurren a otras vías para obstaculizar por todos los medios la organización sindical, como es la presentación de recursos de amparo para la disolución del sindicato. Cuando el sindicato existe en la Empresa, la gerencia de ésta no descansa en sus tácticas de imposiciones arbitrarias, amenazas de castigo y represalias, así como maltratatos con las personas afiliadas.

Actitud cómplice del Ministerio del Trabajo: El Ministerio del Trabajo no obliga a los empresarios a respetar la libertad Sindical, asumiendo una actitud de "dejar hacer y dejar pasar". Las violaciones a los derechos de los trabajadores/as y la parcialidad del Ministerio del Trabajo a favor de los empresarios han sido fuertemente criticadas por la ciudadanía y las organizaciones sindicales.

Negociación colectiva: En la práctica se viola el derecho de negociación colectiva, aunque la negociación y conquista de un contrato colectivo representa la introducción de mejoras en el nivel de vida de los trabajadores/as que obligan al empleador a compartir una pequeña proporción de sus ganancias, de ahí la férrea resistencia de los patronos, en alianza con el gobierno, a garantizar su aplicación efectiva.

Una de las prácticas empresariales que viola en la práctica el libre ejercicio del derecho a la negociación colectiva es la creación de una Asociación paralela, que responda a los intereses patronales y a quien legitiman para negociar un contrato colectivo que les convenga. Así evitan la presión real de la parte trabajadora y neutralizan la acción sindical.

Violaciones en 2006

Contexto General: Desde abril se puso en práctica el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, y las condiciones económicas y sociales de los trabajadores/as no mejoran. Las luchas de las organizaciones son muchas y diversas, pero asimismo es generalizado el clima de violencia hacia las organizaciones sociales y populares, expresado en un asesor laboral asesinado, asambleas de organizaciones atacadas con armas, y varios dirigentes/as golpeados.

Persecución sindical en las bananeras: La Coordinadora de Sindicatos Bananeros de Honduras (COSIBAH), iniciando el año en enero, denunció una vez más a la Empresa Bananera Tela Railroad Company por violación a los Convenios Internacionales que protegen el derecho a la libertad sindical. En esta ocasión, la Empresa ha emprendido una persecución laboral hacia el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Americana de Exportación y Ameribi (SITRAAMERIBI), Gustavo Fajardo Castro, a quien se le impuso un castigo de suspensión de sus labores por 16 días. Esto, sumado al hecho que la empresa había despedido a tres trabajadores sin justificación, provocaron una huelga de 400 trabajadores/as de las fincas bananeras América y Ameribi, en la zona del Progreso.

Obstáculos al sindicato y creación de organizaciones paralelas: Los trabajadores y trabajadoras de la fábrica Delta Apparel, hicieron en mayo de este año el tercer intento para inscribir la junta directiva del sindicato SITRADASA, en el Ministerio de Trabajo. Esta organización ha encontrado férrea oposición de los ejecutivos de la fábrica. La Federación Independiente de Trabajadores de Honduras (FITH) denunció que la empresa presentó un recurso de amparo en la Corte Suprema de Justicia pidiendo la disolución del Sindicato. Además, esta empresa del parque industrial Zip Buena Vista, en Villanueva Cortés, utiliza otras estrategias como la organización de una Asociación de Empleados pro patronal, que les permita negociar un convenio colectivo acorde a sus intereses y así neutralizar al sindicato.

Despido Masivo de Sindicalistas de Juntas Directivas: A partir del 21 de junio, se llevó a cabo una serie de despidos de los miembros de la Junta Directiva del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Tiara, S.A. (SITRATIARA). Se inició con el despido de la Presidenta, María Zenia Gómez, al día siguiente, la Tesorera, Laura Peña Bonilla y en las fechas siguientes el resto de la Directiva. Hasta la fecha se contabiliza el despido de 70 trabajadores/as que han intentado organizarse en el sindicato.

La empresa tiene una demanda por reintegro, sin embargo, ésta no respeta las autoridades del trabajo. Ni siquiera ha permitido el ingreso de los inspectores del Trabajo y no comparecen directamente a la cita de la Ministra de Trabajo.

Impiden surgimiento de nuevos sindicatos: En enero de este año, los trabajadores/as de la Empresa Diamante APPAREL S.A. De R.L., obtienen la personería jurídica de un sindicato organizado el año anterior. El 22 de marzo, cuando se le quiso comunicar a la empresa la constitución de la Junta Directiva, ya no fue posible pues se había despedido masivamente a las personas afiliadas incluyendo todas las de la Junta Directiva.

El 28 de noviembre, en la empresa maquiladora Dikies de Honduras, empresa conocida por su permanente violación de los derechos laborales, una hora después de la presentación del sindicato legalmente constituido se despidió a todas los trabajadores/as que conformaban la Junta directiva y a otros que sirvieron de testigo de la entrega del documento. La Federación Sindical de Trabajadores de Honduras (FESITRADEH) presentó una demanda en el Juzgado de Trabajo para el reintegro de estas personas.

Amenazas por celebrar 1 de mayo: Un trabajador afiliado al sindicato de la empresa Elcatex, denunció que la jefa del personal, Soad Reyes, les quiso imponer ir a trabajar el 1 de mayo, y les amenazó de castigarles si participaban en la marcha. Estas amenazas no son nuevas, los casi 200 afiliados/as reciben permanentemente amenazas de que no va a permitir el sindicato en la empresa, reciben maltratos e imposiciones que les hace muy difícil avanzar en el proceso organizativo.

Detención de sindicalistas: En noviembre, tres afiliados de la Asociación Bancaria fueron detenidos por la Policía Federal cuando se disponían a participar a una asamblea para debatir por el reclamo de una deuda salarial con un Banco de la localidad.

Injerencia antisindical: El Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional Agrario (SITRAINA) denuncia, a través de un comunicado público del 28 de Septiembre, la injerencia del Director de la institución, José Francisco Funes Rodríguez, en contra del Sindicato. Según la Junta Directiva del Sindicato, la administración del INA ha realizado actos de confrontación e interferencias en sus asuntos internos, ofreciendo en declaraciones públicas falsa información sobre su trabajo. De esta forma, las autoridades pretenden deslegitimar las denuncias que el Sindicato ha realizado a esta administración y a las leyes que ésta a impulsado en contra de una Reforma Agraria Integral.